Esta moneda de oro de 40 francos, acuñada bajo la supervisión de Napoleón Bonaparte, emperador de Francia, es un testimonio histórico emitido de conformidad con el decreto imperial del 22 de octubre de 1808. Representa el perfil de Napoleón y está rodeada, en su canto, por la inspiradora inscripción «DIOS PROTEGE A FRANCIA».
Con una tirada total de 2,1 millones de ejemplares, esta moneda no solo es una joya numismática, sino también una pieza importante para los coleccionistas de recuerdos de la época napoleónica.
La calidad y la integridad de su diseño la convierten en una adquisición valiosa para cualquier colección de monedas históricas, reconocida por su universalidad y atemporalidad.
Las fotos y vídeos ilustrativos son meramente representativos y pueden diferir del objeto real.
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